El frío la hacía tiritar, la cazadora de cuero que llevaba estaba mojada, por los vómitos que se habían producido en aquella alo
cada noche.
A las cinco de la mañana Nora, se dirigía hacia su casa. Las botas de militar, hacían un ruido similar al de unos tacones, sus collares se movían de un lado para el otro, sus ojos verdes azulados se ennegrecían por el negro maquillaje corrido, sus labios estaban pintados por partes, y su piel, debido al frío era de gallina.
Al llegar a casa se sentó en las escaleras del portal, allí encendió el último cigarrillo que le quedaba, frotó las manos contra las piernas tapadas por unas medias de rejillas. Al terminar el cigarrillo subió cogió unos cuadernos, y salió para volver a las clases, aquella pasada noche todo le había echo recapacitar mucho.
A las ocho de la mañana se dirigió a Plaza España para ver si todavía seguían quedando sus amigos para desayunar.
Esperó hasta y media, pero allí no apareció nadie. Una chica hablaba por el teléfono en francés, parecía enfadada, también esperaba a alguien.
Cuando llegó a clase se sentó en su pintada y resquebrajada mesa, y esperó a que viniesen todas las niñas cotillas hacia ella.
A la hora del almuerzo le sorprendió no ver a ninguno de sus amigos. Fue al despacho del director, donde le dieron un panfleto para ir de viaje, había dos opciones París, o Londres.
A ella le venía mucho mejor Londres, irían a una escuela de interpretación, y trabajarían en algunas obras, en cambió París, era más para pintura, fotografía, música,…
Cogió ambos panfletos y salió a buscar a sus amigos.
Encontró a una conocida, la cuál le dijo que estaban en el salón de actos, para representar una obra de teatro. Inquietante por la nueva propuesta llegó allí tras suspirar unos segundos entró y vio a todos allí, mientras miraba a todos, le regalaron una sonrisa grupal, menos Rosa, que se quedó sorprendida.
Todos me acogieron con las manos abiertas, me dijeron que podía volver cuando quisiese, tenían mi papel, lo estaba haciendo en sustitución, Rosa, la cuál había desaparecido.
Hice unas pruebas de canto y hice dos escenas.
La profesora se quedó sorprendida, al igual que todos los allí presentes.
La obra se representaría dentro de dos semanas, y me tenía que meter en el papel, Alex, se ofreció a enseñarle toda la obra. De lunes a jueves se quedaban hasta tarde ensayando y terminando el decorado, de esos ensayos surgieron, charlas y chispas.
A Nora, su cabeza le decía que no, pero su corazón le decía que sí. Para Alex era como una bendición, ya que lo deseaba desde hace tiempo.
Nora había cambiado ya desde que salía con Alex, ahora no bebía, tomaba drogas,… como antes para hacer que su vida fuese más corta. Ahora quería que su vida fuese larga y duradera.
Para olvidarse de mala vida, Nora se hizo una lista con cosas que debía cambiar:
cada noche.A las cinco de la mañana Nora, se dirigía hacia su casa. Las botas de militar, hacían un ruido similar al de unos tacones, sus collares se movían de un lado para el otro, sus ojos verdes azulados se ennegrecían por el negro maquillaje corrido, sus labios estaban pintados por partes, y su piel, debido al frío era de gallina.
Al llegar a casa se sentó en las escaleras del portal, allí encendió el último cigarrillo que le quedaba, frotó las manos contra las piernas tapadas por unas medias de rejillas. Al terminar el cigarrillo subió cogió unos cuadernos, y salió para volver a las clases, aquella pasada noche todo le había echo recapacitar mucho.
A las ocho de la mañana se dirigió a Plaza España para ver si todavía seguían quedando sus amigos para desayunar.
Esperó hasta y media, pero allí no apareció nadie. Una chica hablaba por el teléfono en francés, parecía enfadada, también esperaba a alguien.
Cuando llegó a clase se sentó en su pintada y resquebrajada mesa, y esperó a que viniesen todas las niñas cotillas hacia ella.
A la hora del almuerzo le sorprendió no ver a ninguno de sus amigos. Fue al despacho del director, donde le dieron un panfleto para ir de viaje, había dos opciones París, o Londres.
A ella le venía mucho mejor Londres, irían a una escuela de interpretación, y trabajarían en algunas obras, en cambió París, era más para pintura, fotografía, música,…
Cogió ambos panfletos y salió a buscar a sus amigos.
Encontró a una conocida, la cuál le dijo que estaban en el salón de actos, para representar una obra de teatro. Inquietante por la nueva propuesta llegó allí tras suspirar unos segundos entró y vio a todos allí, mientras miraba a todos, le regalaron una sonrisa grupal, menos Rosa, que se quedó sorprendida.
Todos me acogieron con las manos abiertas, me dijeron que podía volver cuando quisiese, tenían mi papel, lo estaba haciendo en sustitución, Rosa, la cuál había desaparecido.
Hice unas pruebas de canto y hice dos escenas.
La profesora se quedó sorprendida, al igual que todos los allí presentes.
La obra se representaría dentro de dos semanas, y me tenía que meter en el papel, Alex, se ofreció a enseñarle toda la obra. De lunes a jueves se quedaban hasta tarde ensayando y terminando el decorado, de esos ensayos surgieron, charlas y chispas.
A Nora, su cabeza le decía que no, pero su corazón le decía que sí. Para Alex era como una bendición, ya que lo deseaba desde hace tiempo.
Nora había cambiado ya desde que salía con Alex, ahora no bebía, tomaba drogas,… como antes para hacer que su vida fuese más corta. Ahora quería que su vida fuese larga y duradera.
Para olvidarse de mala vida, Nora se hizo una lista con cosas que debía cambiar:

-Dejar de fumar. ( ¡importante! )
-Dejar de beber. ( asimilado )
-No hablar con desconocidos.
-No apartarse de los estudios.
-No volverse a hacer daño, ni a si misma, ni a nadie.
Poco tardó en olvidarse de todo aquello, en pocos días había cambiado todo.
Los nervios se notaban en el colegio entre la gente que participaba en la obra,, debido a que al día siguiente se representaría la obra.
En los ensayos todo fue muy bien todos cantaban y bailaban al ritmo del musical.
Pero a la salida Nora se encontró con Rosa, y allí cambiaron las cosas.
-Hola Nora, qué,¿ ya as vuelto para molestar a los demás, como de costumbre?
-¿Perdona?
-Si, si, había conseguido que Alex se olvidase de ti y se fijase por primera vez en mí, ¡y tú lo has cambiado todo!-dijo Rosa cada vez subiendo el tono de voz-.
-Rosa, tranquilízate.-dijo Nora tocándole un brazo-.
-¡No me toques!
-Rosa, o te tranquilizas o me voy.
-No, no ahora me vas a escuchar, tú me has estropeado mi sueño, por querer jugar a las múltiples vidas, a ti no te importa nada de esto, luego te cansarás y volverás al olvido, haciéndonoslo pasar mal a todos.-dijo mientras la encerraba en el callejón que daban las puertas de atrás del salón de actos-.
-Rosa, yo he cambiado, quizá no lo sepas, pero he pensado bastante, he madurado,…
-No, tú todavía sigues jugando haber a quién haces más daño.-dijo cortándola-si no quieres hacer daño a Alex aléjate de él, porque sino yo haré todo lo posible para que él te olvide.
Rosa empujó a Nora, y salió por el callejón.
Nora pensando por las calles decidió hacer caso a Rosa, dejar a Alex. pero no volver a su antiguo ritmo de vida, sino seguir estudiando y poder obtener un buen futuro.
Al llegar a casa se sentó en las escaleras y pensó cómo hacer para dejar a Alex.
Quedó con un chico en las escaleras y también le mandó en mismo mensaje a Alex para que él también viniese.
Pero todos sus planes cambiaron cuando vio aparecer a Alex con su mítica bufanda amarilla y su paraguas de colores.
-Hola, has venido-dijo sonriendo, aunque no podía evitarlo, ella le amaba-entra no te quedes aquí, que hace mucho frío.
-Sí, vaya mensaje, ¿qué te pasa?
-Nada nada, que quería ensayar la canción del final, por última vez antes de mañana.
-Ah, vale-subieron ambos a la casa de Nora, y se dirigieron a su habitación-.
Mientras Alex veía los millones de fotos que tenía colgados por las paredes, Nora, volvió a mandarle un mensaje al chico diciéndole que esperase en el bar de la esquina, y que cuando le llamase que subiese a su casa.
Ambos se sentaron en la mullida cama, y cantaron de nuevo la canción. El plan no terminó como ella quería, Alex empezó a besarla por el cuello, y así sucesivamente, terminaron fundiéndose en uno.
Alex se quedó en la cama, y Nora, se dirigió al baño, allí lloró, por lo que iba a perder, por lo que no quería perder.
Llamó al impacientado chico, que subió con una botella de vodka, se saltó una de las normas de su nueva vida, pero no fue la única.
En la cocina empezaron con el show, el le besaba por todas las partes del cuerpo de Nora, que aún olían a Alex. Intencionadamente Nora, tiró un jarrón de cristal al suelo, provocando un ruido, de reojo vio a Alex a lo lejos sorprendido casi llorando, cogió su ropa y salió por la puerta, pegando un portazo.
Nora no pudo evitar llorar, le pidió que parase y le invitó a que saliese fuera.
Desde la ventana vio a la persona que cambió tanto su vida, y que ella había echo tanto daño.
A Alex el frío ni le inmutaba, todas sus lágrimas se congelaban, estaba nevando.
Pero aquella tarde no era un buen recuerdo para recordar eternamente.
Al día siguiente los nervios se notaban poco.
Nora se encontró con la profesora por el camino y le dijo que podía que no hubiese obra, porqué Alex no se encontraba bien. Aunque é pusiese de excusa el tiempo, ella sabía que era por lo sucedido aquella noche.
A las siete de la tarde la sala estaba llena, todos con los vestidos y trajes puestos.
La profesora había tomado la iniciativa de hacer ella de ‘’Cristián’’.
En el último momento, mientras todos colocaban el escenario, apareció Alex, la profesora se desvistió y salió a presentarles.
Media obra estaba realizada, y pocos nervios se notaban en el ambiente, sólo el de los novatos.
-¡Última escena!, ¡venga chicos, lo tenemos!-gritaba la profesora por el descansillo situado detrás del escenario.
Nora salió a escena y representó su parte de la canción con algunos nuevos toques que habían echo al noche pasada.
Tanto los actores como el público estaban sorprendidos.
En el momento del beso, Alex tapó con la mano su cara, porqué quitó la cara, para no besarse con ella.
Rosa, en la última fila, rió por la espalda. En cambio Nora, lloraba.
La obra había terminado y salieron todos a escena, el público se portó fenomenal, se levantaron y aplaudían.
Alex salió nada más terminar de recoger todo, y después le siguió Nora, para hablar de lo ocurrido, pero vio a Alex y a Rosa cogidos de la mano, y besándose.
Nora, había arruinado su vida, por no arruinar la de Alex, pero la única vida que arregló fue la de Rosa.
·END.

es mi favorita.Noraaaa!!!..ademas me gusta el nombre xP
ResponderEliminarwaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!! *O*